lunes, 30 de enero de 2017

EL ASESINO DE GUARNE

Jaime Martínez Betancurt, de 44 años de edad, fue condenado el 20 de enero de 2017 a 42 años de prisión por haber asesinado a cuatro personas, entre ellas su esposa, Natalia García Gil, y los hijos de ésta, de ocho y cinco años, respectivamente, además de otra mujer, María Gladis Arango, que podría ser su amante.
Foto: Fiscalía de Colombia
La detención del asesino se produjo en junio de 2016, tras la denuncia por parte de los familiares de la desaparecida María Gladis. Tras las pesquisas de la policía por la zona de Guarne -donde residía la mujer-, dieron con un testigo que la vio con un agricultor del lugar. Tras contactar con el hombre, éste confirmó a la policía que había se había encontrado con ella pero que se fue y no la había vuelto a ver. Pero el rastreo de la tarjeta ‘sim’ del teléfono móvil de la desaparecida lo ubicaron en el domicilio del agricultor. Al personarse nuevamente los investigadores en la finca donde trabajaba, el hombre confesó los cuatro asesinatos, que se encontraban enterrados en una fosa. Al parecer, las víctimas fueron ahorcadas con una cuerda de nylon. El asesino, Jaime Martínez, declaró haber sido el autor de otros 16 asesinatos, aunque a día de hoy no se han encontrado otras víctimas que se le puedan atribuir a Martínez Betancurt, aunque sí se hallaron numerosas prendas de ropa de mujer, varios teléfonos móviles y otras tantas tarjetas ‘sim’.

En poder del asesino se encontraron varias joyas, objetos personales y los teléfonos móviles de las dos mujeres asesinadas, que utilizó para advertir a sus familiares de que éstas estaban bien, una vez ya les había dado muerte, y así tratar de ocultar los asesinatos.




Fuentes:


viernes, 13 de enero de 2017

MIJAIL POPKOV: EL DEPREDADOR DE SIBERIA

Desde noviembre de 1994 hasta el año 2000 se cometieron 29 asesinatos brutales sobre mujeres en la región siberiana de Irkutsk. Sus cuerpos aparecieron en diversas zonas boscosas en las proximidades de la ciudad rusa de Argansk. La investigación policial que llevó varios años, determinó que fue obra de un mismo autor, a pesar de la multitud de instrumentos utilizados para finar a las víctimas, el ‘modus operandi’ era muy similar: las mujeres fueron obligadas a desnudarse, para luego ser violadas y asesinadas. A golpe de hacha, acuchilladas, mediante punzón, destornillador, una estrangulada con soga, y otras con la mezcla de varias herramientas.

La mayoría de víctimas eran mujeres jóvenes, entre el rango de 19 a 28 años. Una tenía 15 años y otras cuatro de entre 35 a 40. Eran de estatura media (155-170 cm) y propensas a tener sobrepeso. Todas se encontraban ebrias en el momento de la muerte, menos una, la única que no fue violada. Una de ellas fue quemada después de muerta.

Pese a todo no se encontró a ningún sospechoso y el caso se cerró en 2001. El caso se reabrió un año después, y tras una lenta investigación que llevó diez años más, se tomó muestras de ADN a más de 3500 sospechosos. La ardua labor llevó a la detención en junio de 2012 del autor, al que se le acusó en su momento de tres violaciones y asesinatos.


El policía asesino

Mijail Popkov, nacido en 1964 era un oficial de policía retirado en el momento de su detención. Confesó ser el autor de los asesinatos. Según su misma declaración, se valía de su condición de policía y mediante un coche patrulla se ofrecía para llevar a las mujeres a su destino. Además añadió que las había seleccionado previamente porque quería limpiar las calles de prostitutas. Después las agredía sexualmente y las asesinaba.

El 31 de octubre de 2013, fue acusado de 22 asesinatos y dos intentos de asesinato. El 14 de enero de 2015, el Tribunal Regional de Irkutsk condenó a Popkov a cadena perpetua, aunque el asesino declaró haber matado a una docena de mujeres más.

En su momento, los investigadores no creían en la afirmación de Popkov, más bien lo atribuían a la egolatría y el afán de notoriedad que caracterizan a los psicópatas pero el hallazgo de nuevas víctimas, incrementó el total de mujeres asesinadas por este depredador siberiano a 47.

Por ello, la investigación a día de hoy no ha cesado dos años después, tras una nueva confesión de Popkov en la que admite haber dado muerte a un total de 81 mujeres. Por el momento la policía le atribuye 12 asesinatos más. De ser así se convertiría en el asesino en serie más prolífico de Rusia con 59 muertes a sus espaldas y uno de los mayores del mundo, a la espera de que el número total de víctimas pueda ser aun mayor.




Fuentes:



jueves, 22 de diciembre de 2016

STONEMAN: LOS CRÍMENES DE LA PIEDRA

En 1985 y durante dos años, se sucedieron una serie de crímenes en la ciudad india de Bombay relacionados entre sí. Tenían en común el ‘modus operandi’ y el tipo de víctimas: todas eran personas sin hogar que fueron asesinadas aplastando sus cráneos por una piedra de considerables dimensiones.

La primera víctima fue sorprendida mientras dormía en el barrio de Sion, donde su cabeza fue aplastada por una piedra de unos 30 kg., que fue encontrada ensangrentada a pocos metros.  Así, fueron asesinadas hasta seis personas antes de que la policía encontrara un patrón común en todos los crímenes pero sin pista alguna para atrapar a algún sospechoso. Un camarero sin hogar sobrevivió a un ataque brutal mientras dormía en una calle de Sion, lo que albergó esperanzas de que tras la declaración de lo sucedido pudiera dar información valiosa para tratar de atrapar al asesino, pero no, el hombre no pudo ver a su agresor dado que la zona no estaba bien iluminada.


A mediados de 1988, los asesinatos se detuvieron y la policía no pudo encontrar a ninguna persona relacionada con los asesinatos.

Los asesinatos de Calcuta

En junio de 1989 apareció una persona asesinada en las mismas circunstancias que los crímenes sucedidos en Bombay. Durante los seis siguientes meses de ese año morirían doce personas más. Todas eran personas sin hogar que sufrieron el mismo ataque: una gran piedra en unos casos o losa de hormigón, en otros, fueron arrojadas sobre sus cabezas mientras dormían al raso. Como es lógico, se relacionó con los crímenes ocurridos en Bombay.

La policía de Calculta, a diferencia de la de Bombay, pudo detener a varios sospechosos, aunque todos fueron puestos en libertad por falta de pruebas. A día de hoy los crímenes siguen sin resolverse.



domingo, 27 de noviembre de 2016

STEPHEN PORT: EL ASESINO DE GRINDR

Stephen Port, de 40 años y residente en el área londinense de Barking, fue condenado a cadena perpetua el 25 de noviembre de 2016. Acusado de matar a cuatro veinteañeros en un lapso de tiempo entre el primer y el último crimen de 15 meses –fueron descubiertos entre junio de 2014 y septiembre de 2015-. Los cuerpos presentaban restos de la sustancia tóxica GHB o éxtasis líquido. 

Stephen contactó con sus víctimas a través de 'Grindr', una red social de contactos para homosexuales. Tras quedar con ellos en su casa, les drogó con GHB, que actúa como depresor del sistema nervioso central y al ser inodoro e incoloro, lo habría hecho sin ellos saberlo. Luego les asesinó,  abandonando sus cuerpos en diferentes lugares.
Stephen Port
La primera víctima corresponde a Anthony Patrick Walgate, de 23 años y natural de Barnet. Su cuerpo fue encontrado en la calle Cooke el 19 de junio de 2014. La familia del joven alertó a Scotland Yard de que su muerte podría haber sido provocada.

El 20 de agosto de 2014 se encontró el cadáver de Gabriel Kovari, de 22 años en el cementerio de la Iglesia de Santa Margarita. El chico era natural de Deptford. Según fuentes de la investigación el muchacho habría tomado GHB en una orgía y murió.

Conocidos de Daniel Whitworth, de 21 años hallaron su cuerpo, al igual que Kovari en el cementerio de la Iglesia de Santa Margarita. Una nota de confesión en la que el posible autor se arrepentía por la muerte de Kovari, se halló junto al cuerpo.

El 14 de septiembre de 2015, Jack Taylor, de 25 años y natural de Dagenham, fue hallado muerto junto a la Abadía de Barking, cerca de la calle del Norte. La última vez que se le vio fue hablando con un hombre en la estación de Barking a las 2 de la madrugada del día anterior. Con el descubrimiento de este cuerpo la policía metropolitana de Londres relacionó las cuatro muertes y su vinculación con el presunto asesino, al que al final detuvieron en su vivienda, en octubre de 2015.

Un hombre controvertido

Vecinos de Stephen Port no tienen una opinión muy buena de él. A menudo se escuchaban gritos que salían desde su domicilio y era frecuente verle por la calle fumando hierba, con aspecto descuidado. También decían de él que es reservado y solitario.

El sospechoso había sido chapero durante unos años. Algunos clientes, en cambio le recuerdan como un tipo amigable, amable, simpático, tímido, brillante e interesante, aunque otros siete fueron también drogados y violados y pudieron sobrevivir.

La carrera criminal de este psicópata podría ser mayor por la que se le ha juzgado, ya que la policía investiga la muerte de otros 58 hombres homosexuales, fallecidos en circunstancias extrañas en el área de Londres desde el año 2011. De ser el autor de todas estas muertes, le convertirían en el mayor asesino en serie de la historia del Reino Unido.


Fuentes: http://www.dailymail.co.uk/news/article-3278793/Man-40-appear-court-charged-murdering-four-young-men-15-months-poisoning-bodies-graveyard.html

https://www.theguardian.com/uk-news/2016/nov/25/serial-killer-stephen-port-jailed-for-life



miércoles, 23 de noviembre de 2016

MARY ANN COTTON: LA ENVENENADORA DE DURHAM

Nació el 31 de octubre de 1832 en Sunderland. Hija de un minero y una ama de casa, se quedó huérfana de padre a los 15 años después de que su progenitor muriese trabajando en la mina. Meses después, su madre contraería matrimonio con otro minero. Al cumplir los 16, Mary Ann se marchó de casa y trabajó como niñera en la casa de un gerente de la compañía minera de carbón Murton, en la población de South Hetton. El trabajo le duró tres años, puesto que los niños de Edward Potter fueron enviados a un internado en Darlington. Así, Mary Ann volvió al hogar materno y se formó como modista.

En 1852, cuando la joven contaba con 20 años de edad, se casó con un minero, William Mowbray y poco después se mudaron al suroeste de Inglaterra y de allí se mudaron a County Durham, donde William trabajaría como bombero en un buque. Durante todo este periplo, la pareja tuvo cinco hijos, cuatro de los cuales murieron de “fiebre intestinal”, algo común en la época, enfermedad de la que moriría también, poco después el padre de familia. Por la muerte de su marido, Mary Ann cobraría del seguro médico que tenían contratado unas 35 libras, y otras cantidades más pequeñas por los hijos fallecidos (el montante total equivalía a la mitad de un año de salario de un trabajador).

Poco después de la muerte de su marido, Mary Ann tuvo una relación con Joseph Nattrass durantre tres años y medio. Durante este tiempo trabajó como enfermera, y su hija Margaret murió de fiebre tifoidea. A otra hija, Isabella, la envió a vivir con su madre.

En la enfermería donde trabajaba, conoció a George Ward, un paciente con el que se casó el 28 de agosto de 1865, pero apenas dos meses después, el hombre murió por problemas intestinales, que aunque estaba enfermo, a su médico de cabecera le sorprendió que muriera tan pronto. Nuevamente, Mary Ann cobró el dinero de la póliza de seguro de su marido.

En noviembre de 1866, Mary Ann fue contratada como ama de llaves por James Robinson, cuya esposa había fallecido recientemente. Un mes después, el bebé de James murió de fiebre gástrica. Tras ello, James Robinson encontró consuelo en su criada, quien quedó embarazada. Al poco, la madre de Mary Ann enfermó de hepatitis, por lo que fue con ella para cuidarla, pero cuando empezaba a recuperarse, sorprendentemente murió de dolores estomacales, a los 54 años de edad. Tras el deceso, la hija de Mary Ann, Isabella, volvió con su madre y tanto ella, como otros dos hijos de su pareja, Elizabeth y James Robinson, murieron. Los tres niños fueron enterrados en la primavera de 1867.


En agosto de 1867, James Robinson y Mary Ann contrajeron matrimonio. En noviembre nació María Isabel, pero enfermó y murió en febrero de 1868. Pero ella volvió a quedar embarazada y el segundo hijo del matrimonio, George nació el 18 de junio de 1869.

El matrimonio no duró mucho. James Robinson descubrió que su mujer acumuló una deuda de 60 libras y le había robado más de 50, además de que ella le insistía continuamente en que debía contratar un seguro de vida, por lo que empezó a sospechar. Por todo ello, se divorció de ella y se hizo con la custodia de su hijo.

La separación de su marido fue un duro golpe para Mary Ann, que vivió en la miseria algún tiempo, aunque no le duró mucho tiempo ya que una amiga suya, Margareth le presentó a su hermano, Frederick Cotton –del que tomó su apellido- que se quedó viudo hacía poco y perdió a dos de sus cuatro hijos, quedando Margareth al cuidado de los otros dos. Frederick y Mary Ann comenzaron una relación sentimental, quedándose ella embarazada y muriendo poco después la hermana de éste de una dolencia estomacal.

El 17 de septiembre de 1870 la pareja se casó, durando el matrimonio hasta diciembre de ese mismo año, por el fallecimiento de Frederick –como no- de una “fiebre gástrica”, y claro, una póliza de seguro de vida había sido contratada poco antes del deceso, sobre él y sus hijos. Durante ese tiempo, Mary Ann se enteró que su antiguo amante Joseph Nattrass se había trasladado cerca del domicilio de ella por lo que inició un romance con él y otra vez quedó en cinta nuevamente, y como no podía ser de otra forma, murieron dos hijos de Mary Ann, Frederick Jr. Y Robert, en marzo de 1872. Entonces Nattrass enfermó de “fiebre gástrica” y falleció poco después de firmar testamento a favor de –como no- Mary Ann Cotton.

Poco después, la viuda encontró trabajo en un hospital, entablando relación con dos pacientes, primero con uno aquejado de viruela que moriría al poco tiempo, y después con otro que por supuesto fallecería también. Entretanto tuvo otro hijo que murió poco después. Un médico del hospital sospechó de ella y analizó los restos del último amante de Mary Ann, encontrando muestras de arsénico.

Mary Ann Cotton fue arrestada y llevada a juicio. En prisión tuvo otra hija. La asesina fue condenada a la horca por cometer más de veinte asesinatos. Su muerte por este procedimiento fue lenta y agónica. La ejecución se produjo el 23 de marzo de 1873 en la cárcel de Durham.



jueves, 20 de octubre de 2016

MASACRES ESTUDIANTILES (XI): EL ATAQUE SOBRE LA ESCUELA SECUNDARIA DE BRAMPTON

El 28 de mayo de 1975 se produjo el segundo ataque escolar ocurrido en la historia de Canadá. La primera vez tuvo lugar en 1902, en la provincia de Manitoba. En aquella ocasión un profesor de la escuela de Altona, tras una riña con la junta directiva del centro disparó contra tres de sus miembros y tres de sus hijos. Después del ataque murió una niña y el propio autor, Henry Toews se suicidó.

Setenta y dos años después, la sociedad canadiense se conmovió ante un hecho tan poco común en el país norteamericano. En aquella ocasión, el estudiante Peter Michael Slobodian, de 16 años sorprendió a todo su entorno, ya que nada ni nadie podía presagiar que el adolescente arremetería a tiros contra estudiantes y profesores en la Escuela Secundaria de Brampton.

Aquella mañana del miércoles 28 de mayo de 1975, Slobodian se adentró en la escuela con un estuche de guitarra. Sacó los dos fusiles que portaba en su interior y empezó su particular itinerario criminal por el baño de hombres, donde mató a su compañero John Slinger e hirió a otro. Después entró en el aula de arte y disparó a diestro y siniestro, asesinando a la profesora Margaret Wright, e hirió a 13 estudiantes –una de ellas era la hija del entonces primer ministro canadiense, William Davis-. Seguidamente salió del aula y en el pasillo se disparó sobre su propia cabeza, acabando con su vida.
Michael Slobodian

Aparentemente, Slobodian llevaba una vida normal. Su situación familiar era buena y su comportamiento en la escuela tampoco hacían presagiar que acabaría realizando un acto criminal de esa envergadura.

Como suele ocurrir en este tipo de situaciones, hay testimonios contradictorios entorno a su vida social. Algunos vecinos lo tachaban de solitario, al igual que algunos compañeros de instituto. Aunque en realidad, tenía su grupo de amigos, uno de los cuales, Peter estuvo con él la noche anterior al tiroteo y su comportamiento fue normal, incluso bromearon y estuvieron hablando sobre chicas. Slobodian incluso salía con una compañera de estudios, la cual comentó después del suceso que no había detectado nada extraño en él, y que siempre se portó muy bien con ella.

Quizás el aspecto más negativo es que le gustaban las armas. Iba con su padre de caza, incluso un mes antes de perpetrar el ataque, Slobodian se alistó a un club de tiro local, el Lorne Scots Regiment. Por aquellas fechas su rendimiento escolar bajó y empezó a ausentarse de la escuela entregando justificantes falsos. Aunque era un buen estudiante, tenía una mala relación con dos de sus maestros: Margaret Wright –una de sus víctimas- y Ross Bronson, saltándose las clases que impartían ambos, y más después de suspender la asignatura de Física en el primer trimestre. Ante las ausencias del alumno, la profesora Wright llamó a la madre de éste para hacerle saber que su hijo faltaba a clase. Tras este incidente Slobodian escribió una nota de suicidio: “A quien pueda interesar. Mi vida se ha ido al traste. Voy a eliminar a ciertas personas de este mundo. Esas personas son: La Sra. Wright, el Sr. Bronson y cualquier otra que se cruce en mi camino. Después me mataré para no ir a prisión. No estoy loco, pero muy harto de la vida. No tengo nada que hacer en este mundo y es mi culpa. Amo a mis padres y sé que ellos también me aman”.
Carta de suicidio de Michael Slobodian

En cuanto al consumo de drogas y/o alcohol en el momento del ataque, las investigaciones dieron resultado negativo, aunque su amigo Peter admitió que Michael había sido consumidor ocasional de marihuana y LSD. Varios días antes consumió THC, descartándose que ese fuera un desencadenante tal, que le llevara a cometer el ataque.

Las causas reales no se conocieron. La hipótesis más valorada, quizás sea la nula tolerancia a la frustración del muchacho, ante probablemente el primer revés más o menos serio al que se tenía que enfrentar en su vida, lo que le provocó ira, odio y depresión a partes iguales. Este cocktail unido a la incapacidad e inmadurez para resolver sus propios problemas y su afición a las armas, optó por la decisión más drástica, aunque ello siginificara acabar con la vida de compañeros y amigos de la infancia.

Después de este trágico suceso, Canadá reformó la ley de armas en 1977, en la que se introdujo la obligatoria adquisición de una licencia para obtener armas de fuego, un control sobre éstas, aumento de las penas por delitos perpetrados con arma de fuego, además de otras estrictas condiciones.




Fuentes:



Langman Peter, Ph. D. ‘Michael Slobodian: A case history’


lunes, 26 de septiembre de 2016

GAO CHENGYONG: EL “JACK, EL DESTRIPADOR CHINO”

Gao Chengyong, de 52 años de edad fue capturado el 29 de agosto de 2016 por la policía china, después de 28 años de investigación para tratar de dar con el asesino en serie de, al menos 11 mujeres.

Una vez detenido en su tienda de comestibles en la ciudad de Baiyin, provincia de Gansu, al noroeste de China, Gao confesó ser el autor de las 11 jóvenes. Los escenarios criminales se dieron lugar en la misma ciudad de Baiyin y en la provincia vecina de Mongolia Interior.

Gao tenía obsesión por las mujeres jóvenes vestidas de color rojo, a las que sometía a seguimiento pacientemente. Así, cuando se cercioraba que vivían solas las atacaba para torturarlas, asesinarlas y mutilarlas.
Foto: China Daily
Inició la serie de asesinatos en 1988, siendo la primera víctima una mujer de 23 años de edad. El cuerpo fue encontrado en su propia casa y presentaba 26 puñaladas. En noviembre de ese mismo año violó y mató a Cui Jinping, después le amputó las manos y los pechos. Otras partes de su cuerpo, nunca fueron encontradas. A algunas de las posteriores mujeres finadas, les extirparía los genitales. Por todo ello, el criminal se le denominó “Jack el destripador chino”, puesto que los crímenes recordaban al famoso asesino londinense de época victoriana.

Curiosamente, la cadena de asesinatos finalizó en 2002. En 2004 la policía ofreció una recompensa de 200.000 yuanes (26.700 euros) a quien aportara pistas fiables del autor criminal, ya que lo único que tenían eran las huellas y restos de ADN que había dejado en los cuerpos de las víctimas, pero sin relacionarlas con ninguna persona, hasta que un tío del acusado fue arrestado por un delito menor y después de realizarle pruebas de ADN y compararlas sometieron posteriormente a todos los parientes varones del detenido a la realización de análisis genéticos, identificando a Chengyong.

Fuentes policiales de la investigación calificaron a Gao Chengyong de ser una persona solitaria, poco sociable, además de poseer una fuerte perversión sexual y ser un misógino.