jueves, 22 de diciembre de 2016

STONEMAN: LOS CRÍMENES DE LA PIEDRA

En 1985 y durante dos años, se sucedieron una serie de crímenes en la ciudad india de Bombay relacionados entre sí. Tenían en común el ‘modus operandi’ y el tipo de víctimas: todas eran personas sin hogar que fueron asesinadas aplastando sus cráneos por una piedra de considerables dimensiones.

La primera víctima fue sorprendida mientras dormía en el barrio de Sion, donde su cabeza fue aplastada por una piedra de unos 30 kg., que fue encontrada ensangrentada a pocos metros.  Así, fueron asesinadas hasta seis personas antes de que la policía encontrara un patrón común en todos los crímenes pero sin pista alguna para atrapar a algún sospechoso. Un camarero sin hogar sobrevivió a un ataque brutal mientras dormía en una calle de Sion, lo que albergó esperanzas de que tras la declaración de lo sucedido pudiera dar información valiosa para tratar de atrapar al asesino, pero no, el hombre no pudo ver a su agresor dado que la zona no estaba bien iluminada.


A mediados de 1988, los asesinatos se detuvieron y la policía no pudo encontrar a ninguna persona relacionada con los asesinatos.

Los asesinatos de Calcuta

En junio de 1989 apareció una persona asesinada en las mismas circunstancias que los crímenes sucedidos en Bombay. Durante los seis siguientes meses de ese año morirían doce personas más. Todas eran personas sin hogar que sufrieron el mismo ataque: una gran piedra en unos casos o losa de hormigón, en otros, fueron arrojadas sobre sus cabezas mientras dormían al raso. Como es lógico, se relacionó con los crímenes ocurridos en Bombay.

La policía de Calculta, a diferencia de la de Bombay, pudo detener a varios sospechosos, aunque todos fueron puestos en libertad por falta de pruebas. A día de hoy los crímenes siguen sin resolverse.



domingo, 27 de noviembre de 2016

STEPHEN PORT: EL ASESINO DE GRINDR

Stephen Port, de 40 años y residente en el área londinense de Barking, fue condenado a cadena perpetua el 25 de noviembre de 2016. Acusado de matar a cuatro veinteañeros en un lapso de tiempo entre el primer y el último crimen de 15 meses –fueron descubiertos entre junio de 2014 y septiembre de 2015-. Los cuerpos presentaban restos de la sustancia tóxica GHB o éxtasis líquido. 

Stephen contactó con sus víctimas a través de 'Grindr', una red social de contactos para homosexuales. Tras quedar con ellos en su casa, les drogó con GHB, que actúa como depresor del sistema nervioso central y al ser inodoro e incoloro, lo habría hecho sin ellos saberlo. Luego les asesinó,  abandonando sus cuerpos en diferentes lugares.
Stephen Port
La primera víctima corresponde a Anthony Patrick Walgate, de 23 años y natural de Barnet. Su cuerpo fue encontrado en la calle Cooke el 19 de junio de 2014. La familia del joven alertó a Scotland Yard de que su muerte podría haber sido provocada.

El 20 de agosto de 2014 se encontró el cadáver de Gabriel Kovari, de 22 años en el cementerio de la Iglesia de Santa Margarita. El chico era natural de Deptford. Según fuentes de la investigación el muchacho habría tomado GHB en una orgía y murió.

Conocidos de Daniel Whitworth, de 21 años hallaron su cuerpo, al igual que Kovari en el cementerio de la Iglesia de Santa Margarita. Una nota de confesión en la que el posible autor se arrepentía por la muerte de Kovari, se halló junto al cuerpo.

El 14 de septiembre de 2015, Jack Taylor, de 25 años y natural de Dagenham, fue hallado muerto junto a la Abadía de Barking, cerca de la calle del Norte. La última vez que se le vio fue hablando con un hombre en la estación de Barking a las 2 de la madrugada del día anterior. Con el descubrimiento de este cuerpo la policía metropolitana de Londres relacionó las cuatro muertes y su vinculación con el presunto asesino, al que al final detuvieron en su vivienda, en octubre de 2015.

Un hombre controvertido

Vecinos de Stephen Port no tienen una opinión muy buena de él. A menudo se escuchaban gritos que salían desde su domicilio y era frecuente verle por la calle fumando hierba, con aspecto descuidado. También decían de él que es reservado y solitario.

El sospechoso había sido chapero durante unos años. Algunos clientes, en cambio le recuerdan como un tipo amigable, amable, simpático, tímido, brillante e interesante, aunque otros siete fueron también drogados y violados y pudieron sobrevivir.

La carrera criminal de este psicópata podría ser mayor por la que se le ha juzgado, ya que la policía investiga la muerte de otros 58 hombres homosexuales, fallecidos en circunstancias extrañas en el área de Londres desde el año 2011. De ser el autor de todas estas muertes, le convertirían en el mayor asesino en serie de la historia del Reino Unido.


Fuentes: http://www.dailymail.co.uk/news/article-3278793/Man-40-appear-court-charged-murdering-four-young-men-15-months-poisoning-bodies-graveyard.html

https://www.theguardian.com/uk-news/2016/nov/25/serial-killer-stephen-port-jailed-for-life



miércoles, 23 de noviembre de 2016

MARY ANN COTTON: LA ENVENENADORA DE DURHAM

Nació el 31 de octubre de 1832 en Sunderland. Hija de un minero y una ama de casa, se quedó huérfana de padre a los 15 años después de que su progenitor muriese trabajando en la mina. Meses después, su madre contraería matrimonio con otro minero. Al cumplir los 16, Mary Ann se marchó de casa y trabajó como niñera en la casa de un gerente de la compañía minera de carbón Murton, en la población de South Hetton. El trabajo le duró tres años, puesto que los niños de Edward Potter fueron enviados a un internado en Darlington. Así, Mary Ann volvió al hogar materno y se formó como modista.

En 1852, cuando la joven contaba con 20 años de edad, se casó con un minero, William Mowbray y poco después se mudaron al suroeste de Inglaterra y de allí se mudaron a County Durham, donde William trabajaría como bombero en un buque. Durante todo este periplo, la pareja tuvo cinco hijos, cuatro de los cuales murieron de “fiebre intestinal”, algo común en la época, enfermedad de la que moriría también, poco después el padre de familia. Por la muerte de su marido, Mary Ann cobraría del seguro médico que tenían contratado unas 35 libras, y otras cantidades más pequeñas por los hijos fallecidos (el montante total equivalía a la mitad de un año de salario de un trabajador).

Poco después de la muerte de su marido, Mary Ann tuvo una relación con Joseph Nattrass durantre tres años y medio. Durante este tiempo trabajó como enfermera, y su hija Margaret murió de fiebre tifoidea. A otra hija, Isabella, la envió a vivir con su madre.

En la enfermería donde trabajaba, conoció a George Ward, un paciente con el que se casó el 28 de agosto de 1865, pero apenas dos meses después, el hombre murió por problemas intestinales, que aunque estaba enfermo, a su médico de cabecera le sorprendió que muriera tan pronto. Nuevamente, Mary Ann cobró el dinero de la póliza de seguro de su marido.

En noviembre de 1866, Mary Ann fue contratada como ama de llaves por James Robinson, cuya esposa había fallecido recientemente. Un mes después, el bebé de James murió de fiebre gástrica. Tras ello, James Robinson encontró consuelo en su criada, quien quedó embarazada. Al poco, la madre de Mary Ann enfermó de hepatitis, por lo que fue con ella para cuidarla, pero cuando empezaba a recuperarse, sorprendentemente murió de dolores estomacales, a los 54 años de edad. Tras el deceso, la hija de Mary Ann, Isabella, volvió con su madre y tanto ella, como otros dos hijos de su pareja, Elizabeth y James Robinson, murieron. Los tres niños fueron enterrados en la primavera de 1867.


En agosto de 1867, James Robinson y Mary Ann contrajeron matrimonio. En noviembre nació María Isabel, pero enfermó y murió en febrero de 1868. Pero ella volvió a quedar embarazada y el segundo hijo del matrimonio, George nació el 18 de junio de 1869.

El matrimonio no duró mucho. James Robinson descubrió que su mujer acumuló una deuda de 60 libras y le había robado más de 50, además de que ella le insistía continuamente en que debía contratar un seguro de vida, por lo que empezó a sospechar. Por todo ello, se divorció de ella y se hizo con la custodia de su hijo.

La separación de su marido fue un duro golpe para Mary Ann, que vivió en la miseria algún tiempo, aunque no le duró mucho tiempo ya que una amiga suya, Margareth le presentó a su hermano, Frederick Cotton –del que tomó su apellido- que se quedó viudo hacía poco y perdió a dos de sus cuatro hijos, quedando Margareth al cuidado de los otros dos. Frederick y Mary Ann comenzaron una relación sentimental, quedándose ella embarazada y muriendo poco después la hermana de éste de una dolencia estomacal.

El 17 de septiembre de 1870 la pareja se casó, durando el matrimonio hasta diciembre de ese mismo año, por el fallecimiento de Frederick –como no- de una “fiebre gástrica”, y claro, una póliza de seguro de vida había sido contratada poco antes del deceso, sobre él y sus hijos. Durante ese tiempo, Mary Ann se enteró que su antiguo amante Joseph Nattrass se había trasladado cerca del domicilio de ella por lo que inició un romance con él y otra vez quedó en cinta nuevamente, y como no podía ser de otra forma, murieron dos hijos de Mary Ann, Frederick Jr. Y Robert, en marzo de 1872. Entonces Nattrass enfermó de “fiebre gástrica” y falleció poco después de firmar testamento a favor de –como no- Mary Ann Cotton.

Poco después, la viuda encontró trabajo en un hospital, entablando relación con dos pacientes, primero con uno aquejado de viruela que moriría al poco tiempo, y después con otro que por supuesto fallecería también. Entretanto tuvo otro hijo que murió poco después. Un médico del hospital sospechó de ella y analizó los restos del último amante de Mary Ann, encontrando muestras de arsénico.

Mary Ann Cotton fue arrestada y llevada a juicio. En prisión tuvo otra hija. La asesina fue condenada a la horca por cometer más de veinte asesinatos. Su muerte por este procedimiento fue lenta y agónica. La ejecución se produjo el 23 de marzo de 1873 en la cárcel de Durham.



jueves, 20 de octubre de 2016

MASACRES ESTUDIANTILES (XI): EL ATAQUE SOBRE LA ESCUELA SECUNDARIA DE BRAMPTON

El 28 de mayo de 1975 se produjo el segundo ataque escolar ocurrido en la historia de Canadá. La primera vez tuvo lugar en 1902, en la provincia de Manitoba. En aquella ocasión un profesor de la escuela de Altona, tras una riña con la junta directiva del centro disparó contra tres de sus miembros y tres de sus hijos. Después del ataque murió una niña y el propio autor, Henry Toews se suicidó.

Setenta y dos años después, la sociedad canadiense se conmovió ante un hecho tan poco común en el país norteamericano. En aquella ocasión, el estudiante Peter Michael Slobodian, de 16 años sorprendió a todo su entorno, ya que nada ni nadie podía presagiar que el adolescente arremetería a tiros contra estudiantes y profesores en la Escuela Secundaria de Brampton.

Aquella mañana del miércoles 28 de mayo de 1975, Slobodian se adentró en la escuela con un estuche de guitarra. Sacó los dos fusiles que portaba en su interior y empezó su particular itinerario criminal por el baño de hombres, donde mató a su compañero John Slinger e hirió a otro. Después entró en el aula de arte y disparó a diestro y siniestro, asesinando a la profesora Margaret Wright, e hirió a 13 estudiantes –una de ellas era la hija del entonces primer ministro canadiense, William Davis-. Seguidamente salió del aula y en el pasillo se disparó sobre su propia cabeza, acabando con su vida.
Michael Slobodian

Aparentemente, Slobodian llevaba una vida normal. Su situación familiar era buena y su comportamiento en la escuela tampoco hacían presagiar que acabaría realizando un acto criminal de esa envergadura.

Como suele ocurrir en este tipo de situaciones, hay testimonios contradictorios entorno a su vida social. Algunos vecinos lo tachaban de solitario, al igual que algunos compañeros de instituto. Aunque en realidad, tenía su grupo de amigos, uno de los cuales, Peter estuvo con él la noche anterior al tiroteo y su comportamiento fue normal, incluso bromearon y estuvieron hablando sobre chicas. Slobodian incluso salía con una compañera de estudios, la cual comentó después del suceso que no había detectado nada extraño en él, y que siempre se portó muy bien con ella.

Quizás el aspecto más negativo es que le gustaban las armas. Iba con su padre de caza, incluso un mes antes de perpetrar el ataque, Slobodian se alistó a un club de tiro local, el Lorne Scots Regiment. Por aquellas fechas su rendimiento escolar bajó y empezó a ausentarse de la escuela entregando justificantes falsos. Aunque era un buen estudiante, tenía una mala relación con dos de sus maestros: Margaret Wright –una de sus víctimas- y Ross Bronson, saltándose las clases que impartían ambos, y más después de suspender la asignatura de Física en el primer trimestre. Ante las ausencias del alumno, la profesora Wright llamó a la madre de éste para hacerle saber que su hijo faltaba a clase. Tras este incidente Slobodian escribió una nota de suicidio: “A quien pueda interesar. Mi vida se ha ido al traste. Voy a eliminar a ciertas personas de este mundo. Esas personas son: La Sra. Wright, el Sr. Bronson y cualquier otra que se cruce en mi camino. Después me mataré para no ir a prisión. No estoy loco, pero muy harto de la vida. No tengo nada que hacer en este mundo y es mi culpa. Amo a mis padres y sé que ellos también me aman”.
Carta de suicidio de Michael Slobodian

En cuanto al consumo de drogas y/o alcohol en el momento del ataque, las investigaciones dieron resultado negativo, aunque su amigo Peter admitió que Michael había sido consumidor ocasional de marihuana y LSD. Varios días antes consumió THC, descartándose que ese fuera un desencadenante tal, que le llevara a cometer el ataque.

Las causas reales no se conocieron. La hipótesis más valorada, quizás sea la nula tolerancia a la frustración del muchacho, ante probablemente el primer revés más o menos serio al que se tenía que enfrentar en su vida, lo que le provocó ira, odio y depresión a partes iguales. Este cocktail unido a la incapacidad e inmadurez para resolver sus propios problemas y su afición a las armas, optó por la decisión más drástica, aunque ello siginificara acabar con la vida de compañeros y amigos de la infancia.

Después de este trágico suceso, Canadá reformó la ley de armas en 1977, en la que se introdujo la obligatoria adquisición de una licencia para obtener armas de fuego, un control sobre éstas, aumento de las penas por delitos perpetrados con arma de fuego, además de otras estrictas condiciones.




Fuentes:



Langman Peter, Ph. D. ‘Michael Slobodian: A case history’


lunes, 26 de septiembre de 2016

GAO CHENGYONG: EL “JACK, EL DESTRIPADOR CHINO”

Gao Chengyong, de 52 años de edad fue capturado el 29 de agosto de 2016 por la policía china, después de 28 años de investigación para tratar de dar con el asesino en serie de, al menos 11 mujeres.

Una vez detenido en su tienda de comestibles en la ciudad de Baiyin, provincia de Gansu, al noroeste de China, Gao confesó ser el autor de las 11 jóvenes. Los escenarios criminales se dieron lugar en la misma ciudad de Baiyin y en la provincia vecina de Mongolia Interior.

Gao tenía obsesión por las mujeres jóvenes vestidas de color rojo, a las que sometía a seguimiento pacientemente. Así, cuando se cercioraba que vivían solas las atacaba para torturarlas, asesinarlas y mutilarlas.
Foto: China Daily
Inició la serie de asesinatos en 1988, siendo la primera víctima una mujer de 23 años de edad. El cuerpo fue encontrado en su propia casa y presentaba 26 puñaladas. En noviembre de ese mismo año violó y mató a Cui Jinping, después le amputó las manos y los pechos. Otras partes de su cuerpo, nunca fueron encontradas. A algunas de las posteriores mujeres finadas, les extirparía los genitales. Por todo ello, el criminal se le denominó “Jack el destripador chino”, puesto que los crímenes recordaban al famoso asesino londinense de época victoriana.

Curiosamente, la cadena de asesinatos finalizó en 2002. En 2004 la policía ofreció una recompensa de 200.000 yuanes (26.700 euros) a quien aportara pistas fiables del autor criminal, ya que lo único que tenían eran las huellas y restos de ADN que había dejado en los cuerpos de las víctimas, pero sin relacionarlas con ninguna persona, hasta que un tío del acusado fue arrestado por un delito menor y después de realizarle pruebas de ADN y compararlas sometieron posteriormente a todos los parientes varones del detenido a la realización de análisis genéticos, identificando a Chengyong.

Fuentes policiales de la investigación calificaron a Gao Chengyong de ser una persona solitaria, poco sociable, además de poseer una fuerte perversión sexual y ser un misógino.






martes, 16 de agosto de 2016

LONNIE FRANKLIN, JR.: EL ASESINO DURMIENTE

Cuando Lonnie Franklin tomó el último bocado de aquella pizza, no se imaginaba que podría ser una de las últimas que comiera en libertad. Tampoco que el camarero que se la entregó, era en realidad un policía, uno de tantos que seguían sus pasos desde hacía tiempo.

El 7 de julio de 2010 fue detenido en su casa, al sur de Los Ángeles, acusado de matar a diez mujeres de entre 15 y 35 años de edad desde 1985 hasta 2007, pero curiosamente, en las primeras investigaciones, la policía creyó que durante un periodo de 14 años –desde 1988 hasta 2002 dejó de matar- para reemprender su carrera criminal durante otros cinco años, de ahí que le apodaran ‘el asesino durmiente’.

El criminal, que cuenta 63 años de edad en la actualidad, pudo valerse de su profesión como conductor de un camión de recogida de basura para agredir sexualmente y asesinar a sus víctimas, puesto que varios cuerpos se encontraron en vertederos.

El posterior hallazgo de 160 fotografías de mujeres desaparecidas en el domicilio de Franklin, hicieron sospechar a los investigadores que podrían ser muchas más víctimas –la mayoría prostitutas y drogadictas negras- , y probablemente Franklin no dejó de matar desde que inició tan horrible periplo criminal, en el verano de 1985.


El ADN y la pizza, cruciales para resolver el caso

En la década de los ochenta la identificación de criminales mediante la huella genética se encontraba en pañales, por lo que las investigaciones de muchos crímenes no se resolvían, como los casos de las mujeres a las que Franklin había asesinado. Los investigadores del caso, únicamente tenían como pruebas que todas habían sido asesinadas por el mismo ‘modus operandi’ –y algunas agredidas sexualmente-  por un hombre mediante una pistola del calibre 25. Sin embargo, en el año 2007, un laboratorio forense informó a los detectives de homicidios de la policía de Los Ángeles que el ADN de una misma persona se vinculaba con asesinatos ocurridos en 2002, 2003 y 2007. El problema era que no había ningún registro en las bases de datos policiales del asesino, aunque sí estaban conectados los crímenes de estos años con otros cometidos en la década de los ochenta del pasado siglo. El paso siguiente fue buscar si algún familiar cercano del asesino figuraba en la base de datos, pero el resultado fue negativo.

Pero lejos de abandonar la búsqueda, los detectives siguieron con el caso, y dos años después encontraron en el registro a un joven que fue procesado por un delito, cuyo ADN mostraba coincidencias con el encontrado en las víctimas. Era el hijo del asesino.

Para recabar las suficientes pruebas que acusaran a Franklin, lo sometieron a una vigilancia de 24 horas. Tras recabar la suficiente información, y seguir los pasos del asesino, un policía se hizo pasar por dependiente de una pizzería que frecuentaba. Tras visitar el restaurante y después de comer una pizza, los restos de esta fueron los que determinaron tras su análisis que el ADN de Lonnie Franklin coincidía con el ADN encontrado en los cuerpos de las diez víctimas. El jueves 5 de mayo de 2016 fue declarado culpable y el 10 de agosto del mismo año, condenado a la pena capital.



lunes, 8 de agosto de 2016

ALEXANDER PICHUSHKIN: EL ASESINO DEL AJEDREZ

En pocos meses, el parque boscoso moscovita de Bitza se convirtió en un peculiar cementerio. En octubre de 2005 se encontró el primer cuerpo de un hombre asesinado. Un mes después otro, a las dos semanas otro…así hasta contar con un total un total de siete cadáveres hallados. Rápidamente los investigadores se percataron de que los hombres habían sido asesinados por la misma persona, puesto que todos presentaban los cráneos fracturados por un objeto contundente.

Desde aquel momento las autoridades se pusieron en alerta y ante el temor de que el asesino volviera a matar, la presión sobre la brigada criminal de la policía moscovita, no se hizo esperar. Asignaron muchos medios personales para tratar de dar con el asesino. Numerosos agentes y especialistas fueron destinados a la investigación. Además doscientos policías se encargaron de vigilar el parque Bitza e interrogar a cualquier persona sospechosa que frecuentara el lugar. Y como no, el asesino volvió a actuar.

En junio de 2006, se encuentra en el parque el cadáver de Marina Moskalyova, una mujer de 48 años, asesinada de la misma forma que los anteriores hombres. Los investigadores encuentran en un bolsillo de su abrigo un billete de metro, por lo que comprueban las grabaciones de las cámaras del suburbano. Al mismo tiempo se le toma declaración al hijo de Moskalyova, quien revela que su madre había salido el día que la asesinaron con su novio, un tal Alexander. Al parecer, Marina intentó llamar a su hijo para decirle que iba a salir, pero su teléfono móvil no funcionaba, por lo que dejó una nota con el número de teléfono de Alexander. Esta pista junto con el vídeo del metro, -cuyas imágenes mostraban a Marina junto a Alexander andando por el interior de una estación moscovita- llevaron a los agentes a detener a Alexander Pichushkin.
Alexander Pichushkin
En un principio, Pichushkin niega los cargos de asesinato de los que le acusaba la policía, pero poco después confiesa y admite ser el autor de los crímenes, pero no de todos los que se le acusa, sino que cuenta haber matado a 61 personas, aunque por el momento sólo se habían encontrado 15 cadáveres, algunos después de la confesión y reconstrucción de los hechos por parte del asesino. En dicha reconstrucción, además, declaró haber matado y arrojado a 43 personas por las alcantarillas, y que empezó a matar en 1992. Su primera víctima fue un compañero de instituto. También asesinó a un niño sin hogar de 9 años, aunque la mayoría de sus víctimas eran hombres vagabundos, y a casi todas las había convencido con algún pretexto para que le acompañaran al parque Bitza, donde los mataba a golpes con un martillo. Solamente a un vagabundo lo mató de forma diferente, arrojándolo por un balcón.

Durante un momento de los juicios al que fue sometido y que comenzaron el 10 de septiembre de 2007, se le preguntó si se arrepentía por los asesinatos cometidos, a lo que contestó que de lo único de lo que se arrepentía era de no haber matado a tres personas más, ya que quería finalizar su particular carrera criminal con matar a tantas personas como número de casillas cotiene un tablero de ajedrez, es decir 64.

El 29 de octubre de 2007 Alexander Pichushkin fue declarado culpable de 48 asesinatos y tres tentativas de asesinato por un tribunal ruso y condenado a cadena perpetua.



jueves, 7 de julio de 2016

PABLO GONCÁLVEZ: EL ASESINO DE MONTEVIDEO

Más conocido como ‘el asesino de Carrasco’, es el primer asesino en serie de la historia de Uruguay. Con 21 años de edad, Goncálvez comenzó su carrera criminal en la madrugada de Año Nuevo de 1992, asesinando a la joven de 26 años Ana Luisa Miller, a la cual estranguló y golpeó, para después acabar arrojando el cuerpo en una playa del opulento barrio montevideano de Carrasco.

La segunda víctima fue una adolescente de tan sólo 15 años de edad, quien tuvo la mala suerte de cruzarse con su asesino casi nueve meses después de matar a la primera chica. Andrea Castro moriría estrangulada al salir de una discoteca de Carrasco. Su cuerpo fue encontrado enterrado en una playa de Punta del Este, a 120 km de Montevideo. El criminal dejó una corbata anudada al cuello de la joven a modo de firma.

María Victoria Williams, de 22 años de edad fue la tercera y última asesinada por Goncálvez, cinco meses después, en febrero de 1993. Esta vez, llamó la atención de su víctima cuando la eligió puesto que era su vecina y salió en su busca para pedirle ayuda, con el pretexto de que su abuela se encontraba muy mal y debía reanimarla. Una vez entraron corriendo asesino y víctima al domicilio del primero, él la golpeó y ahogó con una bolsa de nylon. Un día después abandonó el cuerpo en un parque.

La capital uruguaya entró en pánico. La sociedad del pequeño país sudamericano no estaba acostumbrada a estos niveles de violencia, ya que sus índices criminales se asemejaban más a Europa Occidental que a sus vecinos americanos. La policía tardó en dar con el asesino, puesto que no tenían apenas indicios de quién podía ser el criminal. Un amigo de Goncálvez, quien sospechando de él, entregó unas esposas a la policía que le había dado, fue crucial para apresarlo. Entonces, los investigadores comenzaron a atar cabos, puesto que Goncálvez había sido denunciado por violación por una joven, ocurrida entre el primer y segundo asesinatos en la que según la agredida, la había amarrado con unas esposas y agredida sexualmente, aunque salió indemne puesto que no se encontraron pruebas para incriminarlo.

Goncálvez fue detenido en Brasil y extraditado a Uruguay donde confesó a la policía los crímenes, aunque en el juicio cambió su versión y declaró lo contrario.

Pablo Goncálvez pertenece a la alta sociedad uruguaya. Nació en la ciudad española de Bilbao en 1970, ya que es hijo de un conocido diplomático. A los nueve años de edad regresó a Uruguay, aunque siguió viviendo por muchos años en el extranjero por la profesión de su padre.

El 23 de junio de 2016 salió en libertad después de cumplir una pena inicial de 30 años de prisión por los tres asesinatos, aunque debido a su buen comportamiento y haber trabajado y estudiado en la cárcel, se le rebajó la pena.
Su excarcelación impactó fuertemente en la opinión pública uruguaya puesto que no se cree que Goncálvez esté rehabilitado.




Fuentes:

http://www.lr21.com.uy/justicia/181468-el-pasado-de-pablo-goncalvez
http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-36603874



lunes, 20 de junio de 2016

ABDELKADER SALHY: EL ASESINO DE LA COSTA DEL SOL

El 24 de septiembre de 2011, efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional detuvieron en la provincia de Málaga a Abdelkader Salhy, de 44 años, como presunto autor de la muerte de dos prostitutas, el 11 de agosto en Mijas y el 10 de septiembre en San Pedro de Alcántara.

El ‘modus operandi’ fue el mismo en las dos ocasiones. Contrató los servicios sexuales de las dos mujeres por teléfono. Tras acudir en sus respectivos domicilios las apuñaló para después robarles las tarjetas de crédito y los teléfonos móviles. El presunto asesino torturó a sus víctimas antes de darles muerte con el fin de conseguir las claves de dichas tarjetas. A la primera mujer, una argentina de 45 años de edad, le propinó 18 cuchilladas en el tórax, ambos brazos y caderas, para seguidamente anudarle la funda de una almohada en el cuello; posteriormente, acudió con su pareja –que al parecer no sabía nada de los sucedido- a un cajero y retiró 200 euros con la tarjeta de la víctima. Apenas transcurrido un mes, hizo lo propio con la otra víctima, una ecuatoriana de 47 años, a la que maniató para inmovilizarla y la golpeó con un objeto cortante 18 veces, hasta matarla. Después, con las tarjetas robadas se dirigió a un cajero –nuevamente con su pareja- e intentó sacar dinero pero no lo consiguió.
Mapa: Jonnyx

El detenido, de nacionalidad marroquí aunque nacido en Alemania, ya cometió un asesinato en su país de origen en 1988, cuya víctima también era una mujer, por lo que cumplió una condena de 18 años. En un principio, Abdelkader Salhy fue sospechoso de cometer el asesinato de otra prostituta en enero de 2010 en Almería, pero no quedó probado.

En mayo de 2016 el Tribunal Supremo ratificó la condena de 45 años de prisión del asesino, que ya impuso la Audiencia Provincial de Málaga en julio de 2015. La pena total corresponde a un delito de homicidio (15 años), otro de asesinato (20 años), dos robos con violencia en interior de domicilio (4 años cada uno) y otros dos años y medio por falsedad documental y un delito contra la seguridad vial, ya que se hacía pasar por ciudadano irlandés, de nombre Martin Spratt y conducía habitualmente un coche de alta gama con un permiso de conducir francés, al que pegó su fotografía. Asimismo, se le impuso una indemnización económica a los tres hijos de la primera víctima y otro de la segunda por daños morales.

Al parecer, el asesino sentía un gran odio hacia las prostitutas, ya que su padre frecuentaba encuentros con estas y fue la causa de la separación de sus progenitores.


Fuentes:




viernes, 3 de junio de 2016

MANFRED SEEL, EL “JACK, EL DESTRIPADOR ALEMÁN”, DESCUBIERTO DESPUÉS DE SU MUERTE

Dos semanas después de morir su padre, Sabine Seel se dispuso a poner orden en el garaje de su padre. Cuando desprecintó el gran bidón azul no podía creer lo que observó entre náuseas por el pestilente olor que la inundó. Un pie y un muslo en avanzado estado de descomposición aparecieron en su interior. A pesar de no querer ver más, se hizo a la idea de que no eran los únicos restos humanos que llenaban el tonel.

Una vez fueron analizados los restos por los forenses, determinaron que parte de uno de los cadáveres correspondía a Britta Diallo, una prostituta de 43 años de edad que constaba como desaparecida desde 2003. Los investigadores lo tuvieron claro: Manfred Seel era un asesino en serie.


En el bidón, las partes descuartizadas pertenecían a varios cuerpos. Los policías, tras consultar los archivos de personas desaparecidas y realizar otras investigaciones, ataron cabos, relacionando a Manfred Seel con otros cinco casos de personas asesinadas. El cuerpo mutilado de Gisela Singh, de 36 años fue encontrado en 1991 en un bosque de Hofheim. El torso de Dominique Monrose, de 32, se halló en una bolsa de basura en la cuneta de la autopista A661, cerca de Frankfurt y no muy lejos del hallazgo de Gisela Singh. En 1998 apareció en un túnel de esta ciudad, el cuerpo de Tristan Brübach, un joven de tan sólo 13 años.

La investigación continuó con el registro de la vivienda del apodado “Jack el destripador alemán”. En su ordenador personal aparecieron 32.000 fotografías de pornografía violenta, en las que se incluían las imágenes de las lesiones infligidas a los cuerpos hallados. Para los especialistas, fue un peligroso asesino, perverso y sádico sexual, que guardaba trozos descuartizados de sus víctimas a modo de “trofeos”, y que a excepción de Tristan, todas las asesinadas eran prostitutas.

Se calcula que podría haber matado, como mínimo a otras diez mujeres durante más de treinta años, ya que desde 1971 fueron hallados cuerpos mutilados de prostitutas con el mismo ‘modus operandi’.

Actualmente, la investigación sigue abierta y la policía busca algún lugar donde muy probablemente, el asesino escondiera partes de cuerpos de sus víctimas, ya que muchos de los cadáveres hallados no están completos.

Manfred Seel falleció en agosto de 2014, de cáncer, a los 67 años de edad. Desde que se conoció la noticia, los vecinos de Schwalbach, el tranquilo pueblo donde residía Manfred, no dan crédito a lo acontecido, ya que aquel hombre tranquilo, educado y hogareño, era un marido y padre ejemplar. Incluso un vecino recuerda que el garaje estaba a menudo abierto en verano, y que cuando organizaban barbacoas y andaban escasos de sillas, cogían un par de bidones azules para sentarse.



Fuentes:








miércoles, 18 de mayo de 2016

EL CURIOSO CASO DE PHINEAS GAGE

Eran las 16:30 horas de un 13 de septiembre de 1848. Unos trabajadores de la Ferrocarril Rutland & Burlington participaban en la construcción de la línea ferroviaria del estado de Vermont, en Estados Unidos, concretamente en las afueras de Cavendish. Uno de los trabajos que realizaban era retirar los obstáculos naturales que impedían proseguir la colocación de la vía férrea. Encontraron una gran roca y debían volarla. Para ello, el capataz del grupo, Phineas Gage, de 25 años, colocó –como otras tantas veces lo había hecho- cargas explosivas en un agujero que previamente había realizado; después puso un detonador. El procedimiento concluía taponando la zona con arena y presionándola con una larga barra metálica, pero aquel día se le olvidó. Al golpear el lugar con la barra, provocó una chispa y con ella una gran explosión. El pesado barrote de un metro de largo, 6 kilos de peso y 3 cm. de diámetro, salió disparado a 30 metros de distancia, no sin antes atravesar el rostro del joven capataz en diagonal y salir por la parte superior del cráneo. La misma explosión proyectó el cuerpo del hombre hacia atrás.
Recreación por ordenador en 3D de cómo pudo
ser el accidente.
Phineas fue trasladado de inmediato al hotel de Cavendish. Increíblemente estaba vivo, y no sólo eso, sino que estuvo consciente en todo momento, bajó por su propio pie del carruaje en el que fue llevado y se sentó en una silla a la espera de la llega del médico. El doctor Edward Higginson Williams lo asistió en los primeros días. Después, se hizo cargo el doctor John Martyn Harlow, quien trató al accidentado con diversas sustancias para prevenir infecciones y ayudar a cerrar la herida.

Poco más de dos meses después, concretamente el 18 de noviembre  de 1848, el Dr. Harlow le dio el alta médica, ya que Gage se encontraba perfectamente, tanto a nivel físico como mental, aunque como dejó constancia por escrito Harlow, “el equilibrio entre sus facultades intelectuales y sus instintos animales parece haber sido destruido”. Antes del accidente Gage era un hombre responsable, trabajador y de buen carácter. Después, y según las palabras del Dr. Harlow se volvió “irregular, agresivo, irreverente, blasfemo, obstinado, caprichoso, vacilante y sin un plan de futuro”. Si bien su capacidad motora y verbal no sufrieron ningún daño –a pesar de perder la visión de un ojo-, su personalidad sí había cambiado, produciéndose un gran cambio en el carácter.
Phineas Gage, posando con la barra
 que le lesionó.
Gage cambiaba continuamente de trabajo, siendo despedido de todos ellos por su carácter violento e irresponsabilidad. Así, después de deambular por varios empleos y de exhibirse en un circo, marchó ocho años a Chile, donde trabajó como conductor de diligencias. En 1859 volvió a Estados Unidos y se instaló en San Francisco. Alcoholizado y con la salud quebrada, varios ataques epilépticos acaban con su vida, el 21 de mayo de 1860, cuando contaba 37 o 38 años de edad.

Después del fallecimiento de Gage, el Dr. Harlow se hizo con el cráneo y la barra que lo lesionó. Más tarde los donó al museo de historia de la Medicina de Harvard, en Estados Unidos.

La lesión en el lóbulo prefrontal del cerebro de Phineas Gage fue de gran ayuda para la neurociencia. Tal y como relata Fabián A. Molina en la revista científica argentina Alcmeon “es un paradigma de la lesión cerebral y los cambios en la conducta”.




Fuentes:

Molina A. Fabián, El caso de Phineas Gage, una revisión de la historia de la neurobiología, Alcmeon, Revista Argentina de Clínica Neuropsiquiátrica, vol. 17, Nº 3, abril de 2012, págs. 227 a 248.

Tiffon, Bernat-Noël Dr., Manual de Consultaría en Psicología y Psicopatología Clínica, Legal, Jurídica, Criminal y Forense, Bosch Editor, Barcelona 2008, págs. 123-124.



martes, 10 de mayo de 2016

MASACRES ESTUDIANTILES (X): EL TIROTEO DEL INSTITUTO OLEAN

Eran cerca de las tres de la tarde del 30 de diciembre de 1974 cuando Anthony Barbaro, de 17 años, accedía al edificio de la Escuela Secundaria de Olean –donde estudiaba- por una entrada lateral. Armado con su rifle Remington con mira telescópica, una escopeta calibre 12 y una bomba de humo de fabricación casera –la cual consistía en una botella de refresco llena de gasolina y una mecha- y que encendió  nada más llegar a la tercera planta del edificio, donde eligió una sala idónea, y se colocó junto a la venta para practicar el “tiro al blanco”.

No tardó en sonar la alarma contra incendios que indicaba que algo se estaba quemando en la tercera planta. Earl Metcaff, vigilante de la escuela acudió rápidamente al lugar, recibiéndole Barbaro con un disparo, matándolo casi en el acto. Seguidamente se colocó en el lugar elegido inicialmente y comenzó a disparar con su rifle a los transeúntes que circulaban por las inmediaciones del centro escolar. A esa hora en la escuela no había estudiantes. Solamente el personal de oficinas, de mantenimiento y seguridad se encontraban en el edificio. Mientras, el sonido de los disparos se entremezclaban con el de las sirenas de los vehículos de bomberos que se acercaban al lugar. Poco después llegó la policía, incluidos servicios locales, estatales y la Guardia Nacional, que rodearon el edificio. Para entonces, Barbaro había disparado 31 proyectiles, matando además del vigilante Earl Metcaff, de 62 años, a Neal Pilon, de 58 que fue alcanzado por un proyectil cuando cruzaba la calle, frente al colegio. Después Carmen Wright, de 25 años y embarazada de seis meses, recibió un certero disparo en la cabeza. A las 17:20 horas varios policías logran entrar en el edificio, lanzando bombas de gas en la sala donde se ubicaba el francotirador. Cuando la asaltaron, hallaron a Barbaro inconsciente con una máscara de gas colocada en la cara pero que resultó defectuosa, siendo trasladado al hospital por los servicios sanitarios. La pesadilla había acabado, con tres personas muertas y once heridas, siete de ellas lesionadas directamente por disparos, y cuatro por incrustación de cristales. Ocho de las cuales eran bomberos.

UN CHICO MODÉLICO

Anthony Barbaro era un chico normal, con un más que notable expediente académico, que incluso había recibido pocas semanas antes del tiroteo una beca para estudiar en la universidad. No fue un chico problemático en su etapa como estudiante en el instituto y su vida en el seno familiar transcurrió con normalidad. Como nota negativa, era miembro del equipo de tiro de la escuela, y un gran tirador.

Nadie de su entorno podía explicarse el motivo que llevó a un chico tan normal, con un gran futuro por delante y aparentemente sin problemas a cometer tan horribles acciones. Ni tan sólo una nota que escribió después aclaró el motivo, una vez encarcelado: “Creo que solamente quería matar a la persona que más odio: a mi mismo. Simplemente no tenía el coraje. Quise morir, pero yo sólo no podía hacerlo. Entonces busqué a alguien que lo hiciera por mi. Esto no ha resultado.”

PROCESO JUDICIAL

El 31 de diciembre de 1974, un día después de los hechos, Anthony Barbaro fue acusado de tres asesinatos, seis cargos de asalto y cinco cargos de imprudencia temeraria. La policía registro su habitación y encontró varias bombas de humo de fabricación casera, botellas de vidrio llenas de gasolina, bombonas de gas propano vacías y un diario donde había escrito con detalle sus planes, dejando patente que fue una acción premeditada.

Barbaro intentó esquivar el proceso judicial declarándose no culpable por razones de demencia, sin embargo fue rechazada su petición por dos psiquiatras designados por el tribunal, iniciándose el juicio el 21 de octubre de 1975, aunque no llegó a concluirse, ya que Barbaro se suicidó el 1 de noviembre de 1975, ahorcándose con una sábana en su celda de la prisión del condado de Cattaraughus, estado de Nueva York, dejando tres notas de suicidio encima de la cama: una dirigida a su familia, otra a una chica con la que mantenía correspondencia en prisión, y la última “a quien corresponda”, en la que se leía: “La gente no tiene miedo a morir; es sólo la forma de morir. No temo a la muerte, sino más bien el dolor. Pero no más. Lamento la comida que nunca probaré, la música que nunca escucharé, los lugares que nunca visitaré, los objetivos que nunca voy a lograr, en otras palabras, lamento mi vida. Siempre habrá quien se preguntará, '¿Por qué?' No sé. nadie lo sabrá. Lo que ha sido, no puede ser cambiado. Lo siento. Se termina como comenzó; en el medio de la noche, alguien podría pensar que soy un egoísta o un cobarde por tomar mi propia vida. Tal vez sea así, pero es la única elección libre que tengo. […] Si me declaran inocente, no voy a poder soportar el dolor que he causado. Es mi culpa. Si estoy condenado, no voy a sobrevivir el castigo físico y mental de mi vida en prisión.”




Fuentes:

The Day, edición 31 de diciembre de 1974, pág. 2 https://news.google.com/newspapers?nid=1915&dat=19741231&id=vsdGAAAAIBAJ&sjid=GvgMAAAAIBAJ&pg=2599,5202028&hl=es
Pittsburgh Post-Gazette, 1 de enero de 1975, pág. 2
https://news.google.com/newspapers?id=GE0NAAAAIBAJ&sjid=fW0DAAAAIBAJ&pg=3614,12607&dq=olean&hl=es
St. Petersburg Times, edición 5 de noviembre de 1975, pág. 2 https://news.google.com/newspapers?id=X7gMAAAAIBAJ&sjid=K2ADAAAAIBAJ&pg=7249,3505727&dq=olean&hl=es


viernes, 8 de abril de 2016

LUIS ALFREDO GARAVITO: LA BESTIA DE COLOMBIA

Nacido el 25 de enero de 1957 en el municipio colombiano de Génova. Es el asesino en serie de niños más prolífico del mundo, y uno de los más perversos. En 1999, cuando fue detenido confesó haber matado a 187 menores. Los asesinatos iban acompañados de horribles torturas y violaciones, cometidos entre 1993 y 1999 en 11 regiones de Colombia. Sin embargo, antes de comenzar a matar ya había agredido sexualmente a numerosos niños. El asesino se ganaba la confianza de los menores mediante engaños. Luego se los llevaba a un lugar solitario para agredirlos y matarlos.

Posteriormente fue condenado a 1853 años de prisión que fueron conmutados por 40, al realizar trabajos en prisión y tener buen comportamiento. Aunque admite haber cometido los asesinatos -pero no las violaciones-, con gran desfachatez afirma que hizo un pacto con el diablo después de realizar una sesión de espiritismo y vender su alma al maligno; con gran frialdad comenta que sabe donde están muchos de los restos que quedan por hallar de sus víctimas. Además afirma haber sido también víctima, maltratado por su padre en su infancia y sufrir la violación de un sacerdote cuando contaba 13 años. Para acabar de adornar la mentira e intentar anotarse un tanto, se convirtió en miembro de la Iglesia Pentecostal, cuyos adeptos son los únicos a los que ha podido engañar.

Los psiquiatras que le atendieron diagnosticaron que Garavito es un psicópata narcisista, que no siente remordimiento por los hechos cometidos, que está por encima del bien y del mal, y las normas sociales y jurídicas le traen sin cuidado. Toma lo que quiere cuando quiere. Además, es un sádico parafílico, por lo que su rehabilitación es imposible.

Actualmente se siguen encontrando restos humanos que pudieron ser víctimas de Garavito, decenas de casos cuyas características criminales coinciden con el modus operandi del asesino. Menores de entre 8 y 12 años que en su día fueron denunciados como desaparecidos. En el año 2023, Garavito podría pedir la libertad condicional, por lo que la fiscalía y los investigadores trabajan en los casos que probablemente ocultó a la justicia y demostrar que este sujeto no debe recuperar la libertad.



lunes, 7 de marzo de 2016

JAVIER HERNÁN PINO: EL NUEVO ROBLEDO PUCH

Javier Pino fue detenido el 21 de octubre de 2015 en la ciudad de Frías, ubicada al norte de Argentina. El joven, de 26 años de edad, está acusado de matar a cinco personas entre febrero y octubre del mismo año.

El 16 de febrero de 2015 iniciaría la carrera criminal matando a Ni Qi Fu, propietario de un bazar chino del barrio Balvanera de Buenos Aires. El cuerpo de Fu presentaba ocho disparos, perpetrados por una pistola de 9 mm.

Dos meses después, el 15 de abril, fue descubierto el cuerpo de una mujer en un apartamento del barrio bonaerense de San Nicolás. Los vecinos de la finca de Tucumán, 1545 alertaron al propietario del piso Bajos A, que de ese inmueble emanaba un olor nauseabundo. Al acudir este con la policía descubrieron el cuerpo sin vida de la inquilina, que presentaba un disparo –al igual que el anterior- perpetrado con una pistola de 9 mm.
Javier Hernán Pino
El 13 de julio, Javier Pino mató a un trabajador de una estación de servicio de la localidad El Galpón, al norte del país, donde después de darle muerte de un disparo en la cabeza, robó 70.000 pesos (unos 4.200 €).

En el mes de septiembre, el presunto asesino viajó hasta la ciudad de Rosario, al parecer para realizar un curso de mecánico armero, donde además, contactó con una amiga con la que mantenía contacto a traves de Facebook, a la que visitó en su domicilio. Según la reconstrucción de los hechos, Agustina Ponisio, se encontraba en la cocina cuando fue asaltada por Pino, quien con su pistola de 9 mm. con silenciador le asestó un disparo en la cabeza. Seguidamente subió al piso superior donde se encontraba el hermano de la asesinada, Javier Ponisio, que al parecer intentó escapar, sin éxito, al percatarse de la presencia de su asesino, quien le disparó hasta seis veces. Seguidamente, se hizo con 25.000 pesos (1.500 euros, aproximadamente).

Javier Pino fue detenido después de que la madre de los hermanos asesinados, reconociera el vehículo del amigo de su hija, salir de la zona residencial, presumiblemente después de matar a sus hijos, al visualizar las grabaciones de las cámaras de seguridad. En el domicilio de Pino se hallaron varias armas, entre ellas la pistola de 9mm con la que presuntamente cometió todos los asesinatos, 500 proyectiles, una ballesta profesional y 18 puntas de acero. Además hallaron joyas y ordenadores personales pertenecientes a varias de sus víctimas.

En mayo de 2017 fue condenado a cadena perpetua por el asesinato de Ni Qi Fu y el 10 de noviembre de 2017 le dictaban otra pena perpetua por el crimen de los hermanos Ponisio. Pino está a la espera de sentencia por otras causas pendientes, sin redención ya que los delitos son de tal gravedad, que no tendrá opción a libertad condicional, por lo que pasará el resto de sus días entre rejas. 




Fuentes:
http://www.bigbangnews.com/policiales/Cayo-el-nuevo-Robledo-Puch-un-asesino-serial-fue-vinculado-con-cinco-homicidios-20160226-0041.html
https://www.lacapital.com.ar/policiales/dictan-prision-perpetua-al-asesino-dos-hermanos-n1504641.html



lunes, 22 de febrero de 2016

LA BATALLA DE VERDÚN

Fue la batalla más larga de la Primera Guerra Mundial, con una duración de prácticamente diez meses (desde el 21 de febrero de 1916 hasta el 19 de diciembre del mismo año) y la segunda más sangrienta, tras la Batalla de Somme.

El Jefe del Estado Mayor alemán, Erich von Falkenhayn planeó un ataque para debilitar (aún más) al ejército francés mediante una guerra de desgaste, y eligió la fortaleza de Verdún –noreste de Francia- por diversos motivos. Uno de ellos era que su diseño tan fortificado impedía un repliegue satisfactorio de las tropas defensoras ante una eventual retirada. El otro motivo era que dado el simbolismo patriótico que tenía para los franceses lo defenderían hasta el último aliento de vida, y dada la superioridad armamentística y de efectivos que poseían los alemanes, desangrarían al ejército francés y creían que así, darían un golpe casi definitivo sobre sus enemigos.
Monumento a los caídos y tumbas en Verdún
Fotografía: Oliver Kepka
El ataque estaba previsto para el día 12 de febrero, pero tuvo que retrasarse a causa de las inclemencias metereológicas, lo que dio tiempo al ejército francés para enviar más tropas y armamento a la ciudadela para defenderla, dado que ya habían advertido las intenciones de los alemanes, que a pesar de prepararse a conciencia para la batalla, el número de efectivos personales era la mitad que el del bando enemigo y el armamento tampoco estaba al nivel del potente ejército germano.

El 21 de febrero al amanecer se inició la larga contienda que durante tantos meses y en un espacio de 32 km bañando de sangre la zona del pueblo fortificado. Intensos bombardeos, ataques de infantería, obuses, ataques con armas ligeras, artillería…Más de medio millón de bajas entre los dos bandos se contabilizaron al finalizar la batalla, entre muertos y heridos. Si bien los franceses causaron más bajas que los alemanes, la superioridad no fue tanta por parte de los germanos que esperaban una victoria mucho más rápida y amplia.

En la actualidad, más de cien años después, un monumento recuerda la batalla que hubo en el lugar y los miles de soldados de ambos bandos que fueron enterrados, sin identificar.



miércoles, 17 de febrero de 2016

HAYATO IMAI: EL ÁNGEL DE LA MUERTE DE TOKIO

Japón es conocido por ser uno de los países con una menor tasa de homicidios, y por ende donde menos proliferan los asesinos seriales. No obstante, existen y se suceden como en cualquier lugar del mundo. Sin ir más lejos, el pasado lunes 15 de febrero fue apresado el joven Hayato Imai, de 23 años, acusado de haber matado a 3 ancianos en una residencia.

El detenido es un exempleado del centro geriátrico situado en la ciudad de Kawasaki, en el área metropolitana de Tokio, que fue denunciado y posteriormente despedido por robar dinero de una residente, iniciándose una investigación policial en mayo de 2015, demostrando que Imai había sustraído 25.000 yenes (cerca de 200 euros) cinco meses antes. Además otra inspección reveló que había sometido a malostratos a los ancianos.
Hayato Imai
Foto: The Maiachi
Por si fuera poco, el 4 de noviembre de 2014 apareció un anciano 87 años muerto que presumiblemente había caído desde un balcón de la residencia. Otras dos ancianas perecieron en las mismas circunstancias el 9 y el 31 de diciembre del mismo año. El fallecimiento de la última mujer hizo sospechar a las autoridades policiales que las tres muertes podrían haber sido provocadas por lo que sospecharon de Imai que al principio negó las acusaciones, aunque al ser detenido confesó haber tirado a los tres abuelos por un balcón.




Fuente:




jueves, 11 de febrero de 2016

LUCES Y SOMBRAS DE LA TORRE WINDSOR

Sobre las 23:15 horas del 12 de febrero de 2005 se iniciaba un incendio que devastaría uno de los rascacielos más emblemáticos de la capital española: la torre Windsor. Los 106 metros de altura y las 30 plantas que formaban el imponente edificio fueron casi arrasadas por un incendio que a día de hoy, las causas que lo provocaron no han sido aclaradas.

Una pareja grabó las imágenes en vídeo del edificio ardiendo y curiosamente aparecen dos figuras humanas tras los cristates de unas ventanas de la planta 21. Estas imágenes se difundieron por los medios de comunicación, despertando todo tipo de conjeturas, y el fantasma de la conspiración sobrevoló las mentes de muchos. Opiniones hay para todos los gustos: que si las imágenes son falsas, que si eran bomberos, que si era un reflejo, que si realmente había dos personas en el interior recogiendo documentos con información valiosa…

El juez que llevó el caso, determinó que las imágenes eran reales pero no relevantes. Aún así, queda un poso para la incógnita. Además, la policía halló un butrón en los garajes del edifico, y los bomberos no pudieron usar las mangueras contraincendios por carecer de presión. Las tuberías para canalizar agua y espuma estaban inservibles.

La causa penal, quedó archivada y se determinó que el incendio se originó accidentalmente en el despacho de una empleada.

Por aquel entonces, el edificio era propiedad de una inmobiliaria llamada Asón, que albergaba oficinas de El Corte Inglés y la empresa Deloitte,  que en diciembre de 2006 es adquirida por El Corte Inglés. Precisamente, Deloitte protagoniza un papel primordial en esta historia.
Torre Windsor después del incendio
Foto: Viferico
ANTECEDENTES

Deloitte es una compañía que realiza auditorías a empresas muy importantes, entre ellas muchas que operan en el Íbex. A principios de 1996 la agencia de bolsa FG Valores (propiedad del actual presidente del BBVA, Francisco González) fue vendida al banco estadounidense Merril Lynch por 12.000 millones de pesetas. En junio del mismo año, Merril Lynch denunció la ocultación de un descubierto de 800 millones de pesetas, por lo que las partes acordaron un precio de compra de 2.000 millones de pesetas, en lugar de los 12.000 millones iniciales. La Comisión Nacional del Mercado de Valores investigó el caso pero lo archivó rápidamente. Curiosamente, en octubre de ese año nombran presidente de la CNMV a Juan Fernández Armesto, que había sido el abogado de Francisco González en el contencioso con Merril Lynch.

Por aquel entonces la Fiscalía Anticorrupción investigaba presuntas irregularidades en ese proceso de venta y FG Valores había sido auditada por Deloitte en 1994, y la documentación (casualmente) se econtraba en la planta 23 del edificio Windsor, por lo que se destruyó en el incendio.
Aproximadamente un mes antes del incendio, la Fiscalía Anticorrupción inició una investigación para tratar de aclarar dicha venta y solicitó la documentación que poseía Deloitte sobre la auditoría realizada a FG Valores. La empresa auditora no poseía copias de la documentación, ya que al haber transcurrido más de cinco años desde su emisión, legalmente ya no existe obligatoriedad de guardarlos, aunque a pesar de ello, estaban preparados para ser entregados a la fiscalía dos días después del incendio.

CONSECUENCIAS

El origen del catastrófico incendio se produjo en la planta 21 –curiosamente donde se vislumbraron las dos siluetas- propagándose por los pisos superiores, dañando el edificio hasta tal punto que tuvo que ser desmantelado planta por planta. Un arduo trabajo que duró hasta el verano.

El cruce de acusaciones entre Deloitte, El Corte Inglés -que colinda con el edificio Windsor- y Prosegur –empresa encargada de la vigilancia- no se hizo esperar, acabando en un acuerdo extrajudicial, días antes de que comenzara a celebrarse el juicio. El pacto no salió a la luz pública, firmando todas las partes un acuerdo de confidencialidad.

Se construyó un nuevo edificio propiedad de El Corte Inglés, que levantó un centro comercial en octubre de 2011, ampliando así el que ya existía contiguamente al derruido Windsor, borrando cualquier huella que pudiera haber sobrevivido al incendio, dejando en el aire muchas incógnitas que probablemente nunca se desvelarán.



viernes, 29 de enero de 2016

MASACRES ESTUDIANTILES (IX): LA MASACRE DE MA’ALOT

Era la noche del 13 de mayo de 1974 cuando tres miembros del FLDP (Frente Democrático para la Liberación de Palestina) camuflados con uniformes militares israelíes  y armados con explosivos plásticos, granadas y rifles AK 47, entraron en territorio israelí procedentes del Líbano. Al rato, atacaron una camioneta matando a dos mujeres árabes israelíes e hirieron a una tercera. Seguidamente entraron en un edificio de apartamentos de la ciudad de Ma’alot y mataron a una pareja y su hijo de 4 años de edad, hiriendo también a su hija de 5. Después, se dirigieron a la Escuela Primaria Meir Netiv y la tomaron con 115 rehenes (105 niños y 10 maestros), de una escuela secundaria de Safed que se encontraban de viaje y que pasaban la noche allí. Tres profesores lograron huir, abandonando a su suerte a 90 alumnos. Pronto, los secuestradores emitieron sus exigencias, las cuales eran la entrega de 23 palestinos presos -y otros tres de otras nacionalidades- en prisiones israelíes, de lo contrario ejecutarían a los escolares.
Torre del Agua de Ma'alot.
Justo debajo se encuentra la escuela Meir Netiv.
Rotas las negociaciones, a las 17:25 horas del 14 de mayo, el comandante de las fuerzas especiales que rodeaban el edificio, ordenó el asalto. En la operación liquidaron a los tres secuestradores, pero antes éstos habían matado a 22 alumnos, tres profesores, un militar y herido a 71 personas.

CONSECUENCIAS

Al día siguiente de los hechos, Israel se vengó lanzando una operación militar, bombardeando oficinas y zonas de entrenamiento del FLDP y el FPLP (Frente Popular para la Liberación de Palestina). El ataque dejó a siete campamentos de refugiados palestinos dañados, matando a 27 personas e hiriendo a 138.

Un año después, un informe de la Comisión que investigó la operación realizada por la unidad especial del ejército israelí, concluyó que se habían cometido varios errores en la operación de rescate.